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· 4 min de lectura

Viena y Praga en invierno: qué llevar para los días fríos en la ciudad

Mañanas heladas, cafés con calefacción, adoquines con hielo y una noche en la ópera. Una escapada de invierno a la ciudad contada como una historia, y la lista para no pasar frío sin llevar de más.

Una persona con abrigo largo y bufanda de rayas camina por una calle nevada de Viena, junto a una balaustrada de piedra.
Foto: Anton / Unsplash

VIE · PRG

Cuándo
Enero
Clima
−4 a 3 °C, posible nieve
En la maleta
Capas de abrigo, botas con buen agarre

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La historia

Tu tren llega a Viena a las ocho de la mañana y la pantalla del andén marca −3 °C. El aire es seco y cortante, de ese que te hace cosquillas en la nariz, y lo primero que aprendes es que un buen abrigo es solo la mitad de la respuesta. La otra mitad es lo que llevas debajo.

A las diez ya estás en un café de techos altos y mesas de mármol, con la calefacción al máximo. Te traen un melange y un vaso de agua, y en cinco minutos te estás quitando la bufanda, el gorro, los guantes y el suéter que llevabas bajo el abrigo. Así es una escapada de invierno a las ciudades de Europa Central: calles heladas, interiores sobrecalentados y tú en medio, poniéndote y quitándote capas una docena de veces al día.

El sol se pone antes de las cuatro y media. Recorres la Ringstrasse con la luz azul del anochecer y después haces fila para conseguir entradas de pie en la ópera. Nadie te revisa la ropa, pero todos a tu alrededor van bien arreglados, y te alegras de haber traído unos pantalones que no son jeans y un suéter que queda bien por sí solo.

Dos días después, el tren te lleva a Praga en unas cuatro horas. Por la mañana, los adoquines de la subida al castillo están cubiertos por una capa de hielo, y ves a un hombre con zapatos de ciudad que avanza a pasitos, con los brazos abiertos, como si cruzara un estanque congelado. Tus botas tienen suelas con un relieve profundo. No te resbalas ni una vez.

Lo que hizo cómodo el viaje no fue un abrigo más grueso. Fueron las capas finas que podías quitarte al entrar, unas botas que no resbalan y unas cuantas cosas pequeñas (bálsamo labial, crema de manos, una batería externa) que el frío vuelve necesarias.

Qué llevar

Para cinco días en dos ciudades, basta con una maleta de mano si llevas capas en lugar de ropa voluminosa.

Ropa

  • Un abrigo cálido que te cubra la cadera: acolchado o de lana, y que corte el viento, si es posible.
  • Dos juegos de capa base térmica (camiseta y pantalón). La lana merino aguanta varios días de uso sin oler mal.
  • Dos o tres suéteres o polares que queden bien solos, para los museos y cafés con calefacción.
  • Dos pantalones: uno cálido y práctico, y otro un poco más elegante para la ópera o una buena cena.
  • Calcetines de lana, un par por día, o menos si piensas lavarlos.
  • Un gorro que te tape las orejas, una bufanda y guantes que funcionen con pantallas táctiles.

Calzado

  • Botas impermeables con suela de relieve profundo, que ya hayas usado antes del viaje. Resbalar en adoquines con hielo es el accidente de invierno más común en los centros históricos.
  • Un par más ligero para la noche, si vas a arreglarte.

Para el clima

  • Un paraguas pequeño para el aguanieve.
  • Bálsamo labial y crema de manos: con la calefacción, el aire de los interiores es muy seco.
  • Pañuelos de papel. A −4 °C, a todo el mundo le gotea la nariz.

Documentos, dinero y tecnología

  • Pasaporte o documento de identidad, y tus boletos de tren.
  • Tarjetas, y algo de efectivo en euros (Viena) y en coronas checas (Praga) para los puestos pequeños.
  • Cargador del teléfono y una batería externa: con el frío, las baterías se agotan más rápido.
  • Un adaptador de enchufe si vienes de fuera de Europa continental.

Para saber

  • Clima: un día típico de enero va de unos −4 a 3 °C, y en Praga hace más frío que en Viena. Puede nevar, y lo más probable es que encuentres nieve a medio derretir.
  • Enchufes: tipos C y F en Austria, C y E en Chequia, a 230 V. Un adaptador Europlug (tipo C) sirve en los dos países.
  • Dinero: Austria usa el euro, y Chequia, la corona checa (CZK). Si al pagar con tarjeta te ofrecen cobrarte en la moneda de tu país, elige la moneda local: el tipo de cambio casi siempre es mejor.
  • Requisitos de entrada: los dos países forman parte del espacio Schengen. Si no eres de la UE, revisa antes de viajar si necesitas visa o autorización de viaje, y ten en cuenta que en tu primera entrada pasarás por el control fronterizo biométrico de la UE.
  • Horas de luz: en enero oscurece hacia las cuatro y media de la tarde. Deja las visitas al aire libre para la mañana, y los museos y conciertos para la noche.